¿Qué hacer cuando llega
un perro nuevo a casa?

Mi esperanza es que cuando alguien se plantea adoptar a un perro haya hecho ya mucho trabajo antes de que el perro llegue a su casa, aunque no siempre es así.

El trabajo previo a su llegada es, por ejemplo, pensar como el perro puede afectar a nuestras finanzas, como organizarnos para las vacaciones o sencillamente, como gestionar nuestro día día.

Es inevitable que algo tenga que cambiar, quizás la hora para despertarnos, la hora de nuestra pausa para comer o la salida de la noche. Parecen cosas muy básicas y casi obvias pero, os aseguro, que no lo son. Si un futuro adoptante no está dispuesto a cambiar su rutina de vida en estas pequeñas actividades diarias no sé si está preparado para adoptar a un perro.

En este artículo cuando me refiero a un perro, estoy hablando de un adulto (para los cachorros necesito un artículo el doble de largo). Un galgo o un podenco adulto no suelen ser perros muy trastos y activos pero hay siempre la excepción y por eso hay que preparar la casa a su llegada.

Preparar la casa no significa solo comprar cuencos, cama, algún juego y comida, si no que hay que proteger objetos de valor peligrosamente dejados en una estantería muy baja, quitar cosas que puedan ser un peligro para la vida del perrito como detergentes o venenos para plantas.

Además no hay que olvidarse que nuestros amigos tienen una gran fantasía ademas de unas cuantas horas de tiempo que pasan en casa solos, de manera que también los mandos del televisor, los cables del aire acondicionado, los zapatos y muchísimas cosas más, pueden ser algo superchulo para morder y pasar el rato. Entonces hay que organizarse bien y empezar a ser ordenados.

Ok, ahora que ya tengo todo organizado y preparado, ¿Cómo actúo con él?

Bueno la cosa más importante es: no me agobio y no le agobio!! Tenemos que ser su punto de referencia seguro y tranquilo, tenemos que explicarle donde puede encontrar agua, comida, y donde está su cama. Hay que decirle donde puede entrar y donde no, dejándolo explorar, dejando que coja la iniciativa y si hace algo no permitido, lo apartamos sin chillar y sin empujar.

Empezar una nueva relación con un susto no ayuda a nadie. En estos momento más que 1000 besos por minuto, el perrito necesita ubicarse y relajarse. La fase de adaptación puede durar semanas ya que el cambio que ha sufrido en su vida es muy traumático, y nos tocará a nosotros ser su punto de apoyo y su guía.

Un perro no confiará en un loco histérico obsesionado con el control.

La llegada de un nuevo perro, siempre es una experiencia emocionante: hemos añadido un miembro más a nuestra familia y nuestra vida ya no volverá a ser la misma. Hay que tomárselo con responsabilidad y muchísima paciencia, pero sobretodo disfrutar de cada momento y vivir esta fantástica experiencia!!

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